(043) LETRAS. 1999

(043) LETRAS. 1999

El día uno de julio de 1999 cinco camiones transportaron, desde Madrid a Castellón, cinco letras. Las cinco letras se construyeron en Madrid, en hormigón armado de color blanco. Los cinco camiones eran iguales, las cinco letras, (con un peso de veintidós toneladas cada una), diferentes. Los conductores portaban teléfonos para poder atender las órdenes de los directores de la acción. A su paso por el territorio, y los pueblos, las cinco letras ordenadas construían una palabra.

La aparición de una palabra intrusa conlleva una culturización del territorio por medio del pensamiento. Una culturización en movimiento, que no deja huella perenne. Una acción efímera limitada a cuatrocientos cuarenta kilómetros, y diez horas de viaje. La tarea del arte es generar pensamientos capaces de proponer nuevas experiencias. La tarea de la fotografía no es representar o imitar lo que existe, sino resumir una experiencia. Así las fotografías de este viaje revelan el proceso de una experiencia diferente.